Mi nombre es Mariano, y netamente puedo definirme como un inconformista insoportable.

De chico mis papás me enseñaron algo que me marcó para toda la vida: las cosas se pueden hacer bien, o se pueden hacer mal. Muchas veces, no hay una gran diferencia en cuanto a lo que hay que esforzarse para hacer las cosas bien. Por eso me indigno, me quejo, pataleo y en algunos momentos hasta me dan ganas de ir por ahí prendiendo fuego empresas, productos y personas.

Tenemos un planeta lleno de recursos en el que todos podríamos tener todo, con la más alta calidad, satisfaciendo todas nuestras necesidades. Pero vivimos en un mundo donde el hombre, ante la angustia que le genera el sentirse igual, inventa las clases sociales y practica como método de vida un juego perverso llamado capitalismo.

Así es como nacen las ofertas y demandas, las estrategias de marketing y los engaños de la comunicación publicitaria, los productos y servicios de cuarta. Y también es como se dan actitudes de desgano, de no querer, de vivir por inercia, de no preocuparse, de indiferencia, de mierda.

Siempre escribí. Incluso antes de aprender a escribir, dictaba. Siempre tuve una actitud crítica e irónica de todo.

¡Yo pagué! no es sólo un grito de consumidor insatisfecho. Es también un tirón de orejas, un ¡despertate chabón, podés hacer bien las cosas, marcar una diferencia! Es una filosofía de vida.

Este blog nació de una serie de artículos que fui publicando en mi perfil de Facebook, y de los elogios y ánimos que recibí para seguir escribiendo y despotricando contra todo.

Porque yo pagué, yo estudié, yo di siempre todo lo que pude de mi. Y porque muchas veces, todo fue una mierda. Y porque muchos de ustedes también pagaron.

¿Te gustó? ¡Compartilo!