Código de conducta del buen cliente
¿Cuántas veces creemos que porque se está pagando se puede hacer lo que se quiere? ¿Alguna vez se preguntó cuán insoportable y maleducado puede llegar a ser Ud. cuando está comprando algo? ¿O se puso a pensar que la persona que lo atiende es un ser humano, mal remunerado, que trabaja muchas más horas que Ud. y en condiciones muchas veces precarias e ilegales?
La siguiente es una lista de “normas” que elaboré en función de situaciones desagradables para los empleados de comercio que se repiten a menudo.
Y acá nada tienen que ver la situación económica, la justificación de “hay que vender”, “hay que soportar cualquier cosa para conservar el cliente”, etc. Pasa más por una cuestión de sentido común.
Reflexionar acerca de ellas es tomar conciencia de cómo somos. Implementarlas en ponerse en el lugar del otro.
- Al entrar a un local, salude al vendedor.
- Cuando lo saluden, no diga “estoy mirando”, sólo lo están saludando.
- Así como no anda caminando y comiendo al mismo tiempo por su casa, tampoco lo haga en un negocio.
- Tenga una puta idea de lo que quiere comprar, los vendedores no son adivinos.
- Si Ud. no conoce los gustos de la persona a la que le quiere hacer un regalo, mucho menos los conocen los vendedores.
- Si está apurado, no entre a comprar nada.
- Si es sobre la hora de cierre del local, sólo entre si sabe puntualmente lo que quiere comprar. Nadie tiene por qué quedarse a hacer tiempo extra (amén que no lo pagan).
- Si le dicen que lo que busca no está, está agotado o no existe, no insista; mucho menos vaya en busca de otro vendedor para pedirle lo mismo.
- Si es de los que le gustan revolver y revolver, procure dejar todo donde estaba.
- Cuando el cajero le pregunte si lo que compra es para regalo, evite decir “autoregalo jajaja”. No es gracioso, lo tiene que escuchar 400 veces por día y sólo genera deseos de asesinarlo.
- Cuando le estén envolviendo el producto para regalo, evite preguntar si le sacaron el precio. Obvio que se lo sacaron, todos los comerciantes son cómplices de su ratez.
- Si tiene cambio, úselo. O pague con tarjeta. Los bancos no dan cambio.
- Si la tarjeta sale rechazada, no insista con pasarla de nuevo. Vaya al banco y pague sus deudas.
- A nadie le interesan sus problemas personales, mucho menos sus anécdotas.
- Si toma Rivotril quédese en su casa. Oirla/o arrastrar las palabras y ver sus movimientos tipo “párkinson” no es para nada agradable.
- Si le dicen que está cerrado, está cerrado. ¡Váyase!
- No pida descuento. Queda feo y los precios de por sí ya están ajustados.
- Si es extranjero, no pretenda que los vendedores hablen su mismo idioma.
- Largue el celular si va a pedir o pagar algo.
- Si lo atendieron bien, agradézcalo, y hágale el comentario al superior de turno.
- Existen dos millones de lugares posibles a donde puede ir a perder su tiempo en vez de ir a chusmear a un negocio. Piénselo bien antes de salir de su casa.
- Si el día está feo, no salga a pelotudear a un Shopping. ¡Quédese en su casa!
- No haga ejercicios de prestidigitación para que el cajero no vea que oculta cambio.
- Si va a cambiar un producto, procure que el que deja esté en las mismas condiciones en que fue adquirido.
- A nadie le importan las razones por las que va a cambiar un producto.
- Si le duele mucho la cabeza luego de haber estado una hora revolviendo, preguntando y no haber comprado nada, es porque hay vendedores puteándolo y deseándole un gran sufrimiento. Piénselo bien la próxima vez que quiera matar tiempo chusmeando.
- Los vendedores no son el Libro Gordo de Petete, no entre para averiguar cosas que nada tienen que ver con los productos que se venden en el local.
- Si Ud. tiene más de 70 años, sus asuntos medio resueltos, nota que la gente no la/o soporta y se aleja de Ud. y todo le resulta un problema, vaya considerando la posibilidad de dejar de respirar. O por lo menos piense muy bien antes de entrar a un negocio a comprar algo.
- No se queje de los precios, es el gobierno que Ud. votó.


no concuerdo.
Igual tranqui, nunca concuerdo con nada
Muy bueno, realmente me he sentido identificada, luego de 8 años de shopping, saludos
Ja ja ja me gustó mucho el código amigo, pero sin estas actitudes no sería asequible el ritual completo “Leisure and Pleasure” que nos impone en el consumismo tan groseramente globalizado, y peor aún ¡podríamos llegar a razonar en la vacuidad existencial en la que estamos inmersos!
Un abrazote
Ren
Cómo se nota que te ha pasado, es absolutamente cierto…creo que me tocó atender a la mayoría de este tipo de “clientes”, lo peor de todo es que si educadamente les decís algo…se enojan los muy caraduras…genial Mariano.
beso.-
Ajaja! genial, me rei muchooo!, si! yo hago malabarismo para que no vean que tengo monedas, y no pienso entregarlas!!! no no !
Uhh como quema la cabeza atender gente !!, por suerte trabaje escudada tras un telefono y no veian mis caras de desesperacion!
Muy bien amigo!, siga asi!!!
Besos!
Ay, ay, ay. ¿Cuántas veces he dicho, cual pelotuda de fuste, “es un autoregalo”? Evidentemente estoy viva de milagro. ¿Desvarío o alguien te preguntó una vez si había un Martín Fierro que no fuera en verso? ¡Que impriman estampitas con tu cara, ya! Besos.
padezco muchas de estas situaciones que se mencionan y les aseguro que mi terapeuta se esta haciendo millonaria; te cuento morgan que he sido testigo de que una vendedora dijo que la diferencia entre las distintas ediciones del Martin Fierro eran “las traducciones”, es verdad aunque no lo crean!!!!!!!, otro caso de la misma vendedora; decir que las obras de borges son un libro de “consulta” a diferentes circunstancias de la vida, juro que es verdad
genial el articulo!!!!!!!!!!!!!!
La verdad me parece un poco fuera de todo contexto etico, mas bien tiene un cierto grado de violencia y otro de rencor politico. Es logico pensar que tu vida es ocupar un unico rol (el del vendedor) pero te comento que uno es siempre vendedor, cliente y politico al mismo tiempo, vos tambien votas… Saludos.
hola daniel, te comento que no me parece algo que tenga que ver con la etica, todos somos clientes y vendedores, no solo en el tipico comercio, me parece que el articulo esta apuntado a reconocer la falta de respeto, cordialidad en que las personas se manejan, no solo cuando creen que estan en “ventaja” respecto a otras como pueden ser los empleados de comercio, por caso, sino tambien la falta de cordialidad y respeto la podemos encontrar en todo lugar, por ejemplo, cuando esperamos un colectivo en una fila y la gente te empuja o atropella cuando claramente estaba atras, otro ejemplo que se me ocurre puede ser cuando no se respetan a los peatones, y hay que hacer malabares para cruzar una calle, otro ejemplo, cuando se ven personas discapacitadas y se hacen los tontos para no ayudar, y si te pones a ver un poquito la realidad capaz te des cuenta, que el maltrato es constante, que las personas en general han perdido la nocion de la gentileza, y los buenos modales; y que a mi me parece que todas estas situaciones generan violencia, generan bronca e impotencia; y el hecho de votar o no, no me parece que sume en esta cuestion; aunque uno no vote no debe perder el poder ser mejor cada dia;
saludos
Daniel, gracias por tu comentario. Mi vida no es ocupar sólo un rol de vendedor ¡Gracias a Dios! También soy hijo, profesional, estudiante, tío, amigo, cliente, e incluso sin haberlo buscado, un punto de referencia para muchos. Dados los muchos años que llevo trabajando en ventas, tengo la oportunidad de ver cómo se dan las cosas de los dos lados, como vendedor cuando estoy laburando y como cliente cuando compro algo. Nada de lo que digo escapa a la verdad, podés preguntarle a cualquiera que alguna vez haya laburado en ventas y te va a decir que es así. Por suerte cuando tengo que comprar algo me preocupo por no hacer todas estas cosas nefastas que padezco a diario, y en varias oportunidades, ante un maltrato injusto de un cliente a un empleado, he intervenido porque no soporto el maltrato no merecido, las faltas de respeto injustificadas. A esto podés llamarlo códigos, principios, sentido de la justicia, ética o como más te guste. ¿Grado de violencia? Para nada, simplemente soy irónicamente gráfico en extremo. Soy la persona más tranquila del mundo y tengo que estar muy pero muy hinchado las pelotas para reaccionar, y esto te lo puede decir cualquiera que me conozca bien. ¿Rencor político? Seguro que sí, me repugna ver la forma en que gobierno tras gobierno arruinan cada vez más este hermoso país. Y más me repugna ver luego cómo, toda la gente que votó a estos delincuentes (en especial las clases medias y altas, con nivel de educación y capacidad de pensar) se quejan y siguen votando lo mismo. Afortunadamente puedo hacer uso de mis neuronas y darme cuenta de esto, porque jamás he votado a uno de estos chantas. ¿Sabés por qué? Porque como profesional de la comunicación sé discernir una campaña propagandística de lo que es la realidad. Te agradezco muchísimo que te hayas tomado tu tiempo para leerme y generar este feedback. Te mando un abrazo.
Te creo, Mariana, te creo. Y cuántas otras barbaridades más habrás tenido que escuchar. Sospecho que el problema no son las barbaridades en sí, sino la prepotencia y la insistencia con que son pronunciadas.
Daniel: yo creo que la violencia es necesaria a veces. Si no fuera por la violencia, todavía viviríamos en la época del taparrabos y el garrote. Un cliente puede ser extraordinariamente violento y un vendedor no tiene por qué soportar ese nivel de violencia gratuitamente. Está absolutamente legitimado a devolverla. Además, un vendedor es un sociológo privilegiado. Vive en un puesto de observación permanente de la conducta humana y del ejercicio de poder que toda conducta humana entraña, en su caso, en el campo más elemental: el cliente que está convencido de que el vendedor está ahí para servirlo, como si fuera una máquina y no un ser humano. Así como hay una sociología del deporte, del arte o del trabajo, debería existir una de la compra-venta, porque echaría muchísima luz acerca de lo miserables que podemos llegar a ser.
En cuanto al rencor político, yo subiría la apuesta y diría más bien que es, literalmente, asco.
No es por espíritu de cuerpo, porque por ahora (uno nunca sabe) estoy del otro lado del mostrador, pero adhiero al código de Mariano. Su cumplimiento haría la vida, aunque sea mínimamente, un poco más agradable.
Besos.
Tiene mucho de verdad el comentario de Morgan Le Fay, me quede pensando …en un simple puesto de trabajo se puede observar la conducta humana y el ejercicio del poder, y se ve de todo…. y se aprende mucho tambien.
Bien Mariano, que buen espacio generaste!
Vero, la verdad que esto del debate está muy bueno. Te cuento que Morgan es una capa absoluta, la tiene clarísima. Ella también escribe un blog, no dejes de leerlo http://www.pajarodechina.blogspot.com
Besos!
El intercambio de opiniones siempre genera distintos puntos de vista y,en mayor o menor medida refleja las posturas de los que estamos de un lado y otro del mostrador.las razones que argumentamos-unos y otros-son en definitiva los rasgos propios de nuestra cultura y educacion, y por ende del valor que le damos al hecho de consumir, de comprar,de ser participes de ese mercado que en funcion de ser rentable,ha hecho el material humano otro engranaje mas de la cadena.Que el que compra sienta el PODER de hacerlo,no lo hace ni mas ni menos que el que le esta vendiendo,y creo que a esto apunta la idea,en una sociedad donde vale mas parecer que hacer y el respeto por la persona como tal,hace tiempo que ha dejado de existir.
Sobre todo porque en el noventa por ciento de los casos,no son cosas imprescindibles como alimentos o medicinas,y es posible que este comportamiento sea cual fuere el mostrador INEXORABLEMENTE va a ser el mismo para cualquier situacion sin importar el grado de educacion o su preferencia politica.La ley del mercado que ha repetido insistentemente que el cliente SIEMPRE tiene razon,ha deformado el trato cotidiano-desocupacion mediante- al punto tal, que el que compra debe ser atendido como rey y sus subditos -los empleados-deben estar atentos a sus numerosos caprichos.Un disparador de ideas,como este que has puesto en el tapete, es la mejor forma para que todos, vendedores y consumidores, nos demos cuenta que mas alla de la compra,hay en cada uno de nosotros una persona que merece nuestro respeto y ante la cual, por lo menos, debemos mostrar educacion.
Creo que a eso apunta el CODIGO.
Y es buena la idea.
cordial saludo.
luis.
Gracias por la recomendacion del blog, lo leere en la medida que pueda… por alguna razon me caminan las letras con fondos negros y letras blancas!!!.. estoy falladita… je. Chusmee el de la librera y tengo que leerlo con mas detenimiento, quedara en mis marcadores.
Beso y gracias por la recomendacion
Proximo titulo a sumarse a Empresa activa.¡No se lo pierda!La verdad mas cercana a la realidad del consumo.De verdad te quedo pintado el articulo.Deberias pensar en serio lo de presentarlo y conformar el manual.
Cada vez esta mejor la pagina.
Cariños
Muy bueno! Y acertado, por cierto. Un abrazo.
Disiento. Es cierto, debes estar cansado y es perfectamente entendible, pero ES TU TRABAJO atenderme a mi, con mis berrinches, con mi buen / mal humor, con mis altibajos, etc.
Yo también hago atención al publico, si bien no es ventas, es atención telefónica a clientes (encima a yanquis, que son insoportables, horribles, melodramaticos, amarretisimos y desconsiderados), pero es mi laburo, y mientras estoy en él ME LA BANCO. Es muy frustrante para un laburante, saber que después de haber hecho tu trabajo y haber pasado por un día terrible, de constante agresión por parte del cliente a miles de km de distancia, yo en mi propio país al salir tenga que sufrir la agresión de un vendedor de mi país, tolerando caras de c*** o aires de soberbia. No está bueno.
Asique a todos los que estén en esto, sea ventas, sea atención al cliente, o sean ambos, POR FAVOR! no se descarguen contra un cliente que viene con la mejor de las intenciones porque su dia fue de lo peor.
Nada más…
Por cierto, tu blog me gusta muchisimo, es lo más!
Fede, gracias por comentar y me alegro te guste el blog. Lamentablemente disiento contigo. Mi trabajo no es para nada tener que atender berrinches, agresiones o estupideces de nadie. Mi trabajo es vender, simplemente eso. Para el resto están los propios empleados o psicólogos de cada uno. Estando del otro lado, he aprendido a saludar cuando entro a un negocio, a no ir a última hora, a pedir disculpas por mi ignorancia cuando no sé bien qué es lo que busco o estoy comprando, y hasta avisar de antemano que soy insoportable y voy a dar vueltas antes de comprar. Si todos nos pusiéramos en el lugar del otro, nadie tendría que soportar ninguna cara de culo.
Y te digo con todo respeto que si vos después de haber soportado durante el día las agresiones de tus clientes, sos igual cuando comprás, evidentemente no has aprendido nada. Y nadie habló de descargarse sobre la gente buena onda. La buena onda genera buena onda, y la mala mala. Amén que la tendencia actual en marketing es que el cliente no tiene más la razón siempre, sino que “hay que educarlo”.
No entiendo como podes escribir este relato cuando tenes comentarios del tipo
Post de dell
“Le explico entonces lo que había pasado con el tema de los horarios y ambos llegamos a la conclusión de que la gente de Dell evidentemente es retardada mental.”
“Pasadas las 14 horas me toca el timbre el técnico, un púber zaparrastroso.”
O sea, en tu relato de Dell sos cliente al igual que en tu relato de tu viaje a Mendoza, y sin embargo en ninguno actúas como predicas acá.
¿Como podes expicar eso?
Es muy simple. Yo siempre tengo la mejor voluntad pero estás confundiendo las cosas.
Tanto la gente de Dell como la de Noche y Día Turismo desde el vamos me han tomado el pelo, amén que he pagado por servicios que han resultado sumamente insatisfactorios, al borde de lo bizarro.
Una cosa es ser considerado y atento a la hora de comprar algo y otra cosa muy distinta es dejarse tomar por pelotudo y que lo pasen por encima a uno.
Hola! Lei tu comentario, y me parece que no se entendio muy bien lo que dije, quizas yo no lo hice claro. Yo dije que los vendedores no debian de descargarse contra un cliente que viene con buenas intenciones, o sea, sin animos de molestar a nadie ni ofender. Y justamente como yo soy uno de esos, puedo decir que en más de una oportunidad he ido a muchos comercios y pareciera que en vez de querer venderte quieren que te largues, no solo por los carteles que muchos pegan en todos lados “prohibiendo” hasta respirar practicamente sino por el trato. Ganas de entrar asi a un local no dan. Si me conocieras… soy el tipo mas educado que existe cuando se trata de dialogar con un extraño, cara a cara, al telefono, como sea y para lo que sea. Y aun asi a veces no recibo lo mismo a cambio: respeto. Asi como Dell o como los del Turismo decis que te tomaron el pelo, creeme me siento en la misma situacion que vos cuando se dirigen mal hacia mi o tratan de tomarme por tonto. Nada mas, si se malentendio mi mensaje pido disculpas, admito que quizas no me haya expresado bien. Te mando saludos y hasta otro momento!