Hace un mes con las ofertas por el día del padre, me compré un Iphone. Como buen adicto a la tecnología hacía rato que le tenía ganas y venía con un plan muy conveniente.

Muy feliz, una de las primeras cosas que hice, fue intentar entrar al contestador para grabar el mensaje.

“Este número de buzón no existe, si desea dejar un mensaje marque el número de buzón, si quiere entrar marque el número de buzón seguido de la tecla numeral” Era el mensaje pedorro que me salía. Imposible entrar.

Llamo al *611 y pregunto qué pasa, si y hay que activar el contestador o qué. Luego de corroborar mi nombre, número de teléfono, DNI y equipo, me dicen que el contestador está activo pero que lo van a reconfigurar, que vuelva a intentar en dos horas.

Dos horas más tarde: “Este número de buzón no existe, si desea dejar un mensaje marque el número de buzón, si quiere entrar marque el número de buzón seguido de la tecla numeral”. Pero la puta madre digo.

Vuelvo a reclamar, me dicen que le van a dar de baja al buzón y lo crearán de nuevo, que apague el equipo, lo vuelva a encender y en dos horas pruebe nuevamente y que use la clave 1234.

Dejo pasar más horas e intento nuevamente: “Este número de buzón no existe, si desea dejar un mensaje marque el número de buzón, si quiere entrar marque el número de buzón seguido de la tecla numeral”. Pruebo con el 1234, ¡y adivinen qué! ¡entro! pero a otro menú en el que me piden una clave. Le pongo otra vez el 1234 pero me dice que no corresponde a la clave registrada.

De más está decir que con cada intento, uno consume saldo, y paciencia.

Alejándome de los fósforos, vuelvo a reclamar, explico todo de nuevo y que con la clave que me dieron no puedo entrar. Muy bien señor me dicen, vamos a restablecer su clave con una elegida por usted y bla bla bla. Pruebe en dos horas.

Hijos de puta, parece que a todo lo resuelven con el pruebe en dos horas.

Pasan las dos horas y un par de días también, medio me harté del tema y me desentiendo, aunque cada tanto chequeo de nuevo y “Este número de buzón no existe, si desea dejar un mensaje marque el número de buzón, si quiere entrar marque el número de buzón seguido de la tecla numeral”.

Asombrado de mi caudal de paciencia, vuelvo a llamar, explico toooodo de nuevo. La retardada mental que me atiende me pide que le diga textual el mensaje que me sale y lo anota, como si nunca lo hubiera escuchado en su vida, hija de puta. Me engaña como a un quinceañero dándome un número de reclamo que será atendido en las próximas horas.

Mientras tanto: “Este número de buzón no existe, si desea dejar un mensaje marque el número de buzón, si quiere entrar marque el número de buzón seguido de la tecla numeral”. E iluso sigo probando con las dos claves, pero ninguna funca.

A punto de agarrar la nafta y los fósforos e ir a prender fuego la central de Claro, vuelvo a llamar.

Esta vez me atiende una mina que parece un poco más despierta que las retardadas mentales que me atendieron antes. Le explico tooooodo de nuevo. En un momento me interrumpe y me dice: “¿Pero usted tiene un Iphone, no?” Sí, le digo (¿pueden ser tan imbéciles? ¡Eso les sale en la computadora! pienso). “Ah, pero usted tiene que llamar al 0800 para clientes Iphone y reclamar ahí, porque es otra tecnología y desde el *611 no podemos resolverle nada, llame mañana en tal horario y diga que lo derivaron del *611”.

Pero la concha de la lora pienso, ¿son todos retardados mentales los que atienden el call center de Claro que ninguno anteriormente se avivó de decirme esto? ¿Cómo pueden hacerme perder tanto tiempo? O sea, resulta que vengo a ser un cliente especial por tener un Iphone y me hacen perder más tiempo?

Al otro día (¡y se va el sexto!) llamo al puto 0800, explico todo AGAIN y bla bla bla que se van a ocupar.

Al día siguiente ¡me llaman! y me dicen que se están ocupando del tema, que están recomponiendo la casilla de mensajes y que me van a volver a llamar cuando esté resuelto el tema.

Cri cri. Cri cri. El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos. Y por supuesto que mientras tanto:  “Este número de buzón no existe, si desea dejar un mensaje marque el número de buzón, si quiere entrar marque el número de buzón seguido de la tecla numeral”.

A los dos días, en el enésimo intento, el contestador funciona. Obvio que no me llamaron para avisar, seguro no tenían crédito o que ya habían agotado el tiempo máximo que le pueden dedicar a cada cliente (así se manejan los call centers).

En fin. Parece que Claro es un maestro en el arte de vender buzones (que no andan).

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