Estimados lectores, creo es hora de una vez, de decirle a nuestros gobernantes que se pongan a gobernar para el pueblo.

Desde hace unos meses está dando vueltas el tema del impuestazo tecnológico, unos días atrás fue aprobado en diputados y, de ser aprobado por senadores e implementarse, los artículos electrónicos sufrirían subas de hasta un %30.

Les explico un poco cómo es esto.

Hay una ley de 1979 que para dar incentivos a la fabricación, disminuye los impuestos a lo producido en Tierra del Fuego y los eleva en el resto del país.

La modificación que se está analizando de aprobar, propone aumentar los impuestos a lo fabricado fuera de dicha zona, a lo que “los poco despiertos que nos gobiernan” consideran artículos “suntuosos”.

El objetivo de esto es generar más puestos de trabajo promoviendo la industria en el sur. Sin embargo, el verdadero objetivo de esto, obviamente es quitarnos más plata.

En un principio el proyecto de ley incluía a notebooks y netbooks pero dado el revuelo que se armó en los medios, posteriormente fueron excluidos.

Si bien es una ridiculez esto de subir los impuestos (en definitiva, si se quiere disponer de más fondos, muy bien harían en bajarse los sueldos pornográficos que tienen los gobernantes, por sólo dar un ejemplo), más ridícula es esta brecha entre notebook, netbooks y el resto.

Y esto es porque incluyen entre los artículos de lujo a los celulares y computadoras.

En nuestro país, hay un %110 de penetración de celulares, lo que significa que el que no tiene uno, tiene dos. De ese total, el %47 corresponde a gente de bajos recursos, gente que, por ejemplo, tiene un Nokia 1100 y que de aprobarse el cambio en la ley, aumentaría un %30 su precio, mientras que una notebook de U$D 2000 no aumentaría.

Lo mismo pasa con las computadoras clones, que las más baratas se irían de U$D 500 a U$D 650.

O sea, es una tomada de pelo, y afectaría a los que menos tienen cuando en teoría (y digo en teoría porque no hay porqué subir ningún impuesto) debería afectar a los que más tienen.

Lo terrible de esto, es el retroceso que implicaría para la sociedad Argentina, dado que muchas familias de bajos recursos no podrían acceder a su primer computadora.

Otra cargada es la “producción” en Tierra del Fuego. Ahí no se fabrica prácticamente nada, sino que se ensambla, es decir, se importan las piezas, se arma el producto y se lo embala con cajas, etiquetas y papelería de fabricación Argentina.

Y esto sucede ¡oh casualidad! porque está contemplado en la Resolución 245 de la Ley de Impuestos Internos: para que un celular sea considerado como “Fabricado en Argentina”, los componentes mínimos que deben ser de producción nacional son: manual, folletos, tarjeta de garantía, bolsas, material de embalajes y etiquetas.

Encima, ensamblar acá, tiene el mismo costo que importar el producto terminado y empaquetado, con la diferencia que lo ensamblado aquí, tiene menor calidad.

Como de costumbre, nadie salió a la calle a protestar, si algo caracteriza a los argentinos, es su pasividad cuando le meten la mano en los bolsillos.

Las únicas repercusiones que ha habido son las de los bloggers y medios digitales especializados.

Es excelente la campaña que está realizando el blog No al impuestazo, les dejo algunas de las gráficas que ha realizado, así como también la video campaña que impulsa Federico Aikawa.

Además hay un grupo en facebook al que se pueden unir para participar.

Decile no al impuestazo.

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