Hace tiempo que vi este video y la verdad me dio mucho para pensar.

Si bien parece una pendeja de mierda e insoportable, no deja de tener razón en reclamar lo que es justo, a los gritos y a los cuatro vientos.

¿Qué hubiera pasado si todos, desde pequeños, hubiéramos hecho el mismo tipo de reclamos ante cada injusticia y mentira?

¿Qué tan diferente sería el mundo?

¿Cuánto durarían en sus cargos los delincuentes que nos gobiernan? ¿Existiría la burocracia? ¿Y las coimas y palancas? ¿Creeríamos todos los mensajes que constantemente nos bombardean?

Esta niña tranquilamente podría ser mi hija, una Mini-¡Yo pagué! (gracias Morgan).

Su espíritu de lucha y reclamo por la verdad me parece un ejemplo a seguir por todos y para inculcar a los niños (y esto no quiere decir convertirlos en adultos prematuros, ni quitarles la inocencia, fantasía y juego, sino cultivarles un juicio crítico y justo para defenderse en la vida), aunque muchos no estarán de acuerdo y preferirán seguirlos asfixiando dentro de una burbuja, y creyendo todo lo que ven, comprando espejitos de colores y votando siempre lo mismo.

Cadena perpetua a las publicidades y a las campañas políticas que no cumplen lo que venden, a las mentiras de nuestros padres, al ratón de los dientes, Papá Noel y los Reyes Magos, a las cigüeñas y a todos los repollos del mundo, a Barbie y a las princesas de Disney.

Levantemos nuestras voces, y nuestros fósforos.

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