Para quienes recién sintonizan esta crónica pueden empezar leyendo aquí.

Para el resto, quedé en que luego de la primer audiencia tal vez Dell quisiera enviarme un técnico para evaluar los daños del equipo (léase artimaña para seguir dilatando la situación, los daños Dell ya los había reconocido vía fotos), y que se había fijado una segunda audiencia para el 16 de abril en la que llegaríamos a un acuerdo económico.

Pasaron los días y Dell no daba señales de vida. Perfecto me dije, se dejaron de joder con los artilugios para perder el tiempo.

Pero no. El 13 de abril me mandan un mail cuyo asunto es “Información del envió (sí, así mal escrito) de las partes en su número de referencia 126272328″, y resulta que ahora soy “Querido” (dado el encabezado) y en el texto dicen que me mandarán un técnico que me brindará un servicio y hacen alusión a partes de reemplazo.

¿What? No era lo que habíamos quedado.

Inmediatamente llamo a su poco preparada abogada para preguntarle qué corno es esto. Me dice que ya le “pasó varias veces”, que debe ser un mail automático de Dell, pero que ella ya “dió la orden de que mi equipo no se repare, que es sólo una revisión”.

Dos cosas me llaman la atención aquí. En primer lugar, si ya pasó varias veces, ¿por qué no lo arreglan, poniendo otro mail automático que no haga alusión a “reemplazo de partes”? Dios, qué poco se ocupan, qué poco les importa la gente.

Por otro lado, ¿desde cuándo una abogada inexperta imparte órdenes dentro de la compañía número dos del mundo de computadoras? ¿Será esta mujer la amante secreta de Michael Dell y dirige la empresa desde la alcoba?

En fin.

Me llama un técnico para venir a casa, y viene el día anterior de la segunda audiencia.

Mientras revisa la notebook lo pongo al tanto de la situación legal y de todos los problemas que tuve con la pésima atención y mal servicio técnico.

Me cuenta (esto es buenísimo) que hace más o menos un año, que Dell “está en una etapa de no querer reconocer nada, y que pretende que un monitor esté quebrado para cambiarlo”.

Guau.

Con respecto a las fallas de mi equipo, encuentra más manchas y píxeles muertos en la pantalla de los que yo me había dado cuenta, y me dice que el marco del lcd está mal puesto y (presten atención) que las bisagras presentan un movimiento anormal, por lo que se generan daños estéticos, y que nuevamente el teclado se está marcando en la pantalla.

¿Qué vengo diciendo yo hace casi un año? Que esta mierda está mal ensamblada. Pero claro, a la gente de Dell les importó tres carajos.

Terminado el diagnóstico me hace firmar una orden de visita como comprobante y me deja una copia.

Más tarde lo leo y me encuentro conque es una hoja impresa desde una web interna del servicio técnico de Dell (pueden comprobarlo entrando ustedes http://148.245.12.107/), en la que entre los datos dice Buenos Aires, “País no identificado”.

Les cuento, para nada estimada gente del service, muchísimo menos para nada estimado Michael Dell, que Buenos Aires queda en Argentina, que viene a ser un país, del subdesarrollo, pero país al fin.

Estaría buenísimo que lo sepan, ya que les importa poco y nada seguir fabricando basura y forreando eternamente a la gente, por lo menos podrían agarrar el Google Earth y aprender un poco. Expandiría sus horizontes.

En el próximo post les voy a contar lo que pasó en la segunda audiencia, y cómo Dell se sigue lavando las manos.

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