Para quienes recién sintonizan, pueden comenzar leyendo aquí.

Para el resto, habíamos quedado en que Dell ofrecía una suma inferior a la que el equipo tiene actualmente, y que su abogada había solicitado una nueva audiencia, esta vez implicando a Compumundo, con la pretensión de que ellos pagaran la diferencia de lo que Dell ofrecía para alcanzar así el valor de venta al público en comercios de un equipo de similares características al mío.

Llegó el día de la tercera audiencia y, como las veces anteriores, la abogada de Dell llegó tarde, aunque esta vez se superó: 40 minutos tarde.

Vergonzoso.

Mientras esperábamos a que se dignara a dar la cara, entre la audiencista y yo pusimos al tanto al abogado de Compumundo de la situación y de por qué no habían sido implicados desde un primer momento.

Desde el vamos el abogado dice que no cree que Compumundo esté dispuesto a pagar ninguna diferencia ya que Dell me estaba ofreciendo más de lo que yo había pagado por la notebook.

Sí, le dice la audiciencista, pero la ley contempla que en el tema reintegros de dinero, el mismo debe ser a un valor actualizado y que el precio en la cadena Compumundo era superior a lo que Dell estaba dispuesto a pagar.

Como la caradura no aparecía, nos pusimos a charlar informalmente.

El abogado me dice que estaba averiguando para comprarse una notebook, que ya había descartado la marca HP, porque sabía de los muchos reclamos legales y de problemas con el service y que tenía pensado comprarse una Dell, pero que después de ponerse al tanto de mi caso, pues no lo haría.

Sí le digo, y tampoco sería conveniente que compres Comodore, la marca de que fabrica tu cliente, nunca sabés bien qué es lo que tienen adentro, como tampoco te conviene comprar nada fabricado acá (que en realidad acá ensamblan solamente, no fabrican nada).

Sí, eso ya lo sabia, me dice.

A su vez, la audiciencista me pide disculpas por consultarme, pero se da cuenta que entiendo y como ella no tiene ni idea, me pregunta acerca de una computadora de escritorio ya que necesita comprarse una, así que le explico algunas cosas y le tiro un par de direcciones de comercios serios en donde he comprado y sé que laburan bien y con buenos precios.

Una vez ocurre el milagro que la abogada de Dell aparezca, la misma cruza un par de palabras con el letrado de Compumundo intimando detalles de la negociación, luego de lo cual el abogado sale un minuto a hablar por teléfono con la gente de Compumundo para ver si pondrían o no el dinero faltante.

La cuestión es que Compumundo dijo no pondría un centavo.

A mi me importa muy poco quién ponga la plata (más allá que considero que la tiene que poner toda Dell), pero me parece muy poco inteligente de parte de Compumundo, que sabiendo el papelón público en el que fueron metidos por Dell, se nieguen a poner un dinero, insignificante para ellos, para salir bien parados de la situación.

O sea, fíjense con qué poco, estarían haciendo una acción, que me articularía a mí una imagen positiva de ellos, la que sería plasmada en este medio.

Pero no. La verdad que tan tontos como la gente de Dell.

Le solicito entonces, a la letrada de Dell, que vuelva a cotizar el equipo y que esta vez lo haga bien, ya que la suma que ofrecen no corresponde a la cotización que se puede realizar online.

Al momento de redactar el documento para una nueva audiencia, el abogado de Compumundo me solicita lo exima de tener que venir.

Mirá le digo, yo no te tengo que eximir de nada porque yo no te impliqué acá. Además, dado que son unos garcas, vas a tener que venir a todas las audiencias que hagan falta hasta que esto se resuelva.

Así que fijamos fecha para una nueva audiencia.

El cuento de nunca acabar.

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