Día 6-Villa La Angostura-Cerro Bayo-Bahía Mansa y Brava

Mi jornada comienza pasadas las 5 de la mañana cuando la alarma de una camioneta no tiene mejor idea que comenzar a sonar. ¡Puta que lo parió! ¿No voy a poder dormir bien nunca?

Por suerte estoy tan hecho mierda que me duermo al toque y ni siquiera tengo registro de cuando se despierta Emanuel que, como teníamos diferentes planes, se levanta primero.

Cuando abro los ojos nuevamente Ema se va a desayunar y yo a bañar; el baño será muy lindo pero la ducha no cierra bien, queda un hilito de agua corriendo.

Voy a desayunar y Ema ya se fue. Todo muy rico, yogurt, leche, café, tostadas, diferentes mermeladas, medialunas, budines.

Mientras desayuno pasan varias ambulancias, la dueña de la Hostería (creo que es la dueña) comenta que debe haber pasado algo muy groso para que pasen 3 ambulancias.

Vuelvo a la habitación a hacer tiempo antes que me pasen a buscar para la excursión. El agua sigue corriendo, trato de cerrar bien la ducha, pero se cae la canilla a la mierda, el cuerito sale volando y un chorro de agua hirviendo con mucha presión sale del agujero que queda en la pared. La puta que lo parió.

Salgo a buscar a la dueña, le comento, pone cara de orto, me dice que en un toque viene que está cobrando a unos que se van, la sigo, le grita al hijo de mala gana que cierre la llave de paso de mi habitación (Emanuel ya me había advertido que ésta mina tenía pinta de  mal atendida, pero como se parece a Ileana Douglas a quien adoro (googleenla si no saben quién es) no le di importancia, ahora me retracto).

La cuestión que el pendejo (14 años como mucho) es un inútil y tiene menos idea que yo. Más luego viene la madre y cierra la llave de paso.

La habitación se ha convertido en un baño sauna, vapor por donde mires.

Ya no quiero morir en esta habitación.

Puta que lo parió, lo único que me falta es que esta mina me quiera cobrar el arreglo del plomero.

En fin, me pasan a buscar para la excursión a Cerro Bayo. Vienen puntuales, a la hora que yo solicité, que me busquen último para poder dormir más. ¡A ver si aprende la gente de Rayantu!

Nos dirigimos hacia el Cerro Bayo, que debe su nombre al los caballos bayos, por su color.

José Luis el guía, es guarda parque, un capo, sabe una bocha de todos los circuitos turísticos, hace 10 años que vive en la zona (nada que ver con los guías showman que hay en Bariloche), nos cuenta que Cerro Bayo es el lugar de ski de la villa y que es el centro de ski más cercano de un poblado en la Argentina. Tiene una infraestructura 3 veces inferior al Cerro Catedral en Bariloche.

Nos comenta además que Villa La Angostura tiene 15 mil habitantes, mientras que Bariloche tiene 135 mil, San Martín de los Andes 40 mil y Traful (donde también vivió), la módica cantidad de 500. Aprovecho y le pregunto si es verdad que no le quieren vender a nadie de afuera en Traful y me dice que no es tan así, que en Traful todas las tierras pertenecen a la provincia, y que cuando hay una a la venta, el gobierno prioriza vender a gente de la zona.

Volviendo al tema del Cerro Bayo, nos cuenta que hace unos años la persona que lo explotó desde un principio decidió vender a un grupo inversor que solicitó permiso a la municipalidad para realizar inversiones y hacer un Casino y Shopping. Se armó un kilombo bárbaro y hubo que ir a plebiscito. Ganó el NO por un %60. La gente no es que esté en contra de que se invierta y expanda el Cerro, que ya queda chico para la cantidad de habitantes y turistas que hay, sino que está en contra del Casino por el tema del impacto que haría y de cómo modificaría a ciudad tan tranquila.

Luego de hacer un pequeño trecho por ruta, ingresamos en el corto camino que nos llevará hasta la base del Cerro. Nos detenemos en los miradores que hay para tomar fotos. La vista es muy bonita y podemos ver además de los lagos, muchas especies diferentes de árboles y arbustos, casi nada autóctono de la zona, ya que casi todo fue traído de Europa por los primeros colonos a principios del siglo pasado.

Hago un paréntesis y perdón si queda desprolijo. Acabo de recordar, a raíz de esto de las especies que no son autóctonas, que en el Cerro López se prohibió el uso de caballos justamente porque transportan semillas dentro de sus heces y que gracias a esto, el Cerro se está poblando de especies vegetales que no son originarias de la zona. El problema que esto trajo, es que se reemplazaron los caballos por llamas, lo que atrajo a muchos pumas, los que se acercan cada vez más a los turistas que hacen turismo aventura en el Cerro.

Cierro paréntesis y sigo con el Cerro Bayo. Continuamos ascendiendo y llegamos al Mirador Cascada del Río Bonito. Nos adentramos en un camino lateral de unos 200 metros, en el medio del bosque. Los árboles presentan como unos nudos, producto de un hongo, el árbol para defenderse, como que lo enquista y forma el nudo y posteriormente da un fruto llamado Llao Llao que significa rico y dulce. José Luis comenta que él nunca encontró lo rico y lo dulce en estos frutos.

Llegamos al mirador de la Cascada, que es muy linda, en realidad todo el conjunto es una belleza, la cascada, el Río Bonito, las montañas, los árboles, hay una tranquilidad y como que la paz se respira.

Por ahora todo muy lindo, hasta que le suena el celular a José Luis y le informan que el kilombo de las ambulancias de esta mañana fue por un choque muy importante, en el cual uno de los marineros del barco de mi excursión al Bosque de Arrayanes, no tuvo mejor idea que morirse.

La puta que te parió marinero del orto, ¿tenías que morirte hoy? Y vos Parka, habiendo tanto pelotudo e inútil suelto, ¿tenías que llevarte justo a un marinero del barco de MI excursión? ¿No comprendés que hay tooooda una cantidad de gente ansiosa y desesperada por conocer mis impresiones del lugar?

Nota del Editor: Obviamente el tratamiento irónico morboso de la información es sólo con fines humorísticos, nuestro joven escritor no le desea la muerte a nadie.

Así que reputeando, embroncado que me quedé sin excursión en barco, seguimos rumbo a la base del Cerro.

En el interín me mensajea Emanuel diciendo que el Cerro es un EMBOLE (recordemos que él se quiso venir por su cuenta), que cómo la estoy pasando yo. Espectacular por supuesto le contesto.

Jodete bolas tristes, vos no quisiste venir con guía, pienso para mis adentros.

Llegamos a la base del Cerro, donde en teoría termina el paseo. La base consiste en unos lindos carteles señalizadores con unos locales de turismo aventura para hacer canopy, kayak, tirolesa, cuatriciclo, cabalgata, etc, una confitería y un baño.

Es decir, la nada misma, en su máxima expresión.

La opción entonces es ascender más (estamos a 1000 metros) en aerosilla, por la suma de $50. Estoy de acuerdo porque me interesa ver la vista desde arriba, amén que es divertido ir en aerosilla.

Divertido hasta que me siento y veo que me tocó la silla número 32. ¿Qué quiere decir esto? ¿Es una venganza de mis amigos? ¡Esto es un atropello!

Llegamos al segundo nivel del cerro, a 1500 metros. La vista es una belleza, se ve la Isla Victoria, unos cuantos lagos (nunca me acuerdo los nombres de todos los lagos y de los brazos del Nahuel Huapi).

Hacemos otro tramo más en aerosilla hasta llegar a los 1700 metros. La vista es absolutamente increíble, una hermosura, vean las fotos, no se puede describir con palabras. En algunas fotos van a ver un pico nevado, es el Cerro Tronador, que está en Bariloche y que es una de las excursiones más hermosas que puedan hacer.

También podemos contemplar toda la Villa como si fuera una maqueta, y José Luis nos muestra dónde está el hotel de cada uno usando como referencia los colores y formas de las construcciones. Un capo. También nos indica dónde está el barrio humilde de gente que se dedica a la construcción, el centro, el puerto, etc.

Nos quedamos un rato largo charlando y tomando fotos. Nos cuenta por ejemplo que un lote de mil metros sale 40 mil dólares y que no te habilitan a edificarlo todo, que una casa sale cerca de 100 mil dólares y que él para poder hacerse la suya, vino con ahorros y que además vivió durante un año en una carpa para poder ahorrar.

Iniciamos el descenso y me toca la aerosilla 26, que no es la correcta pero después del atropello del 32 es mejor, pero al tomar el último tramo, me toca ¡la 77! ¡Basta! ¡Hiperventilo! ¡32 y 77! ¿Qué se creen que son?

Una vez en la base del Cerro, me cruzo con Emanuel que está esperando que lo venga a buscar su taxi.

Vuelvo a la Hostería, la canilla sigue ausente. Me conecto y luego me veo el capítulo de Héroes que bajé ayer. En el medio llega Emanuel y le pregunto qué tal su excursión. Una cagada me dice, la base del Cerro es una mierda, me morí de embole.

Claro nene pienso yo, ya nos lo habían dicho en la agencia, que si vas por tu cuenta el taxi no te va a parar en los miradores ni te va a contar nada, te lleva derecho a la base.

¿Y qué hiciste?, le pregunto. Alquilé un cuatriciclo media hora, fui a la cascada y el resto del tiempo me embolé, me quedé sentado leyendo.

Ahh, y… ¿cuánto te salió el taxi? $28 de ida y $28 de vuelta.

Ahh…

A mi la excursión (sacando la aerosilla que se paga aparte si la querés hacer), con guía, cuentito para que les explique todo a ustedes queridos amigos, y transporte, me salió $50.

O sea, digo, de pronto, me parece, I mean, SOS UN PELOTUDO.

Pero igual te quiero.

Nos quedamos entonces un rato en la habitación viendo tele, luego salimos a comer algo, compramos unas empanadas y tomamos un helado. El pantalón cada vez más ajustado.

Pasamos por la agencia para que me devuelvan la plata de la excursión que no se pudo hacer, charlamos un rato con la chica que es divina, me cayó bien de entrada y ahora entiendo por qué, se llama Mariana.

Tenemos entonces la encrucijada de qué carajo hacer con las horas que nos quedan. Sugiero ir a la Laguna Calafate, que según el mapa está a 3 cuadras de la Hostería, hacia allí nos dirigimos y a mitad de camino Emanuel hace migas con un perro. Esto me llama mucho la atención, no me había dado cuenta hasta ahora, a pesar que siempre que aparece un perro Ema le habla.

El perro nos empieza a seguir.

Llegamos a la Laguna, que resulta ser una meada con juncos, horrible.

Sugiero entonces, seguir derecho por esta misma calle, que a los 3 kilómetros sale al puerto, en donde tenemos 2 Bahías, Mansa y Brava. Nosotros ya las conocemos de nuestra visita anterior pero ustedes no, y me da la oportunidad de tener fotos actuales para mostrarles, y de ocupar el tiempo. Emanuel acepta medio de mala gana, no tiene ganas de caminar.

El perro nos sigue todavía, Emanuel lo acaricia. Lo raro en esto es que Ema es re parco, para nada demostrativo.

Luego de analizar esto llego a la conclusión de que si alguno de ustedes quiere conquistar a Ema, regálele un perro.

Mientras vamos caminando, Rosario pregunta ¿Ya llegamos?, ¿Ya llegamos? A lo que yo replico ¿Nos llevas a Monte Splash?, ¿Nos llevas a Monte Splash?

El perro continúa siguiéndonos.

Llegamos a Bahía Mansa, el perro también.

Nos siguió 3 kilómetros.

Me detengo a ver artesanías antes de bajar al muelle. Emanuel se embola y se va por su cuenta.

Compro pelotudeces de recuerdo, y NO, CACHIVACHE, NO TE COMPRÉ UN MATE.

A todo esto el perro se ha quedado conmigo, le pregunto ¿dónde está tu padre?

Camino hasta el muelle y pierdo al perro.

Saco muchas fotos, está atardeciendo y la vista es espectacular. Me dirijo luego a Bahía Brava, que está a una cuadra. Lo encuentro a Emanuel, sin el perro. A lo lejos lo vemos en la playa, metiéndose en el agua, nos ha abandonado.

Termina nuestro paseo, le digo a Ema ¿qué hacemos? ¿llamás un taxi? No tengo ganas de caminar. Él dice de volver caminando. Caradura, no querías venir y ahora querés volver a pata.

Le preguntamos a un chabón si hay colectivos, nos dice que sí, que el que acaba de pasar frente nuestro da una vuelta y viene para acá nuevamente, con destino al centro. Y que pasa uno por hora.

Emanuel dice bueno, vamos a esperar una hora entonces.

¿Eh? Si dijo que ahora pasa por acá.

No me dice, el que pasó ya se fue, hay que esperar al próximo.

Bueno le digo entonces dándole la razón para no discutir, a pesar de que sé que está equivocado, quedate vos, yo me vuelvo caminando.

La cuestión es que yo me vuelvo haciendo caminata rápida como me gusta, pensando para mis adentros Rosario y la reputamadre que te remil parió, y a los pocos minutos pasa el colectivo con destino al centro en el que seguramente se ha subido Rosario.

Cuando llego a la Hostería me está esperando en la salita de lectura próxima a nuestra habitación.

Se hace la simpática y me dice en broma hola mi amor. Andate a cagar pienso, tenía razón yo.

Entro a la habitación y la canilla ya está reparada. Más vale que no me cobren nada mañana.

Me quedo un rato subiendo las fotos, salimos a comer, vamos al mismo bolichito que compró la pizza Ema anoche y las empanadas hoy a la tarde. Subieron todos los precios.

Pedimos pastas, que las vimos anunciadas en un cartel en la puerta.

No hacen más pastas, lo sacaron de la carta hace rato. ¿Y por qué no sacan el cartel pelotudos?

Me pido una hamburguesa completa que resulta muy rica y seria un buen ejemplo a seguir por la gente de Mc Donald’s.

Terminamos de comer, volvemos a la Hostería. Al pasar por la Casa de la Cultura que está al lado de la Hostería y que como son las 23:30 obviamente está cerrada, Rosario Catalina comenta que como la Casa de la Cultura está cerrada, ésta ciudad no tiene cultura.

En fin.

Termino se subir las fotos y me pongo a escribir. Estoy destruido, todo el día con dolor de cabeza, tomé aspirinas pero no se me va. Son las 02:45, mañana madrugo y parto para San Martín de los Andes.

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