Dedicado a Silvina Fernández

Si durante todo el año estoy expuesto a mantener cada tanto una conversación surrealista con una que otra retardada mental mal medicada, en época de fiestas es más frecuente dado el gran aumento del número de personas que uno ve por día, por lo que dan ganas de agarrar un lanzallamas y empezar a matar gente.

Les dejo una conversación telefónica que tuve hace unos días con uno de estos especímenes tan raros y particulares: una concheta rivotriliada.

Mariano: Librería buenas tardes.

Pelotuda importante: Hola, ¿tenés libros de Renoir de Taschen? (para quienes no lo sepan, Taschen es una de las editoriales más importantes en libros de arte).

Mariano: ¿Cuál de todos?

Pelotuda importante: ¡De Taschen! (con tono ofuscada, como si yo no entendiera, por lo que pienso esta estúpida cree que Taschen es el autor).

Mariano: A ver… un minuto… Sí, tengo dos, uno de $95 y otro de $195.

Pelotuda importante: ¿Y cuánto miden?

Mariano: (¡¿WTF?!) Ehh, a ver un momento que los voy a buscar.

Voy a buscar los libros mientras despotrico interiormente contra las fiestas y estas pelotudas importantes que vienen a romper las pelotas con pedidos ridículos.

Mariano: Eh sí, acá los tengo, el de $95 es del tamaño de una novela normal, el otro tendrá no sé, 25cm por 40 cm más o menos.

Pelotuda importante: ¿No lo podés medir bien?

Mariano: (¡Pero por Dios, estas idiotas no tienen paz!) A ver un minuto…

Busco una regla que de más está decir que no tengo y mientras tanto me imagino metiéndome por el teléfono y estrangulando a esta retardada mental con el cable. Me detengo unos instantes así, a veces las realidades paralelas son muy gratificantes y cuesta abandonarlas.

Mariano: Señora, no tengo regla (¡Por Dios, que se termine esta conversación de locos, llamá a tu médico y que te cambie la dosis de Rivotril!)

Pelotuda importante: Entonces decime… ¿Cuántas manos mide?

Mariano sumido en el limbo de los asesinatos: (¡¿WTF?!) Ehh, señora, eso es relativo, según cada persona (Dios, no puedo creer que estoy teniendo esta conversación).

Pelotuda importante: ¿Pero cuántas manos mide?

Mariano puteando contra el sistema que pena el asesinato de retardadas mentales como esta: A ver, dos de alto por una de ancho.

Pelotuda importante: ¿Y vos tenés manos grandes?

Mariano totalmente absorbido por la realidad paralela, cantando un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña… luego de haberla torturado durante horas: Sí señora (¡y también tengo grandes los pies, para romperte el orto a patadas estúpida!).

Pelotuda importante: Bueno separámelo que más tarde lo paso a buscar.

Mariano: (Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña, como veía que resistía fue a buscar otro elefante…)

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